La Basílica del Sagrado Corazón es un lugar elevado de oración, un santuario de la Misericordia. La derrota militar de 1870 y las diversas humillaciones infligidas a la autoridad de la Iglesia, animaron Francia a regresar al camino del perdón. Por un deseo nacional, Francia decidió erigir un edificio dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Hoy, este monumento nacional es un lugar de peregrinación de gran importancia para los cristianos.